José Norberto Bausson, Ingeniero Civil, y ex presidente de la Hidrológica de la Región Capital Hidrocapital afirmó este domingo en entrevista con e Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) que actualmente el 82% de la población no tiene servicio continuo y el 18% que le llega manifiesta que no es de buena calidad.

Bausson, quien también se desempeñó como presidente del Instituto Municipal de Aguas y Acueductos del Municipio Sucre dijo que esta cifra indica que el deterioro en los sistemas ha sido tan acelerado que, prácticamente, el servicio que se le presta a la población no cumple con las normas mínimas exigidas.

– Antes de 1998 ¿cuál era la situación de acceso al agua potable y cuáles fueron los principales proyectos implementados por los gobiernos previos?

Venezuela, por ser un país ubicado en el trópico, tiene unas condiciones climatológicas que nos obligaron a planificar obras hidráulicas con unas características. En ese sentido desde los años 50 fuimos capaces de construir cien embalses para poder almacenar agua en el invierno y poder utilizarla en verano. Eso permitió la construcción de grandes acueductos. Tenemos grandes sistemas de acueductos como el de Caracas, el del Táchira, el de Falcón, el de Oriente, es decir tenemos grandes acueductos. Todo eso se fue proyectando con una visión, que para esta fecha deberíamos tener 7 embalses adicionales, de los cuales no se ha construido ni uno más. Eso da una idea de lo previsto que no se hizo, sumado al deterioro que han tenidos los diferentes sistemas a lo largo de estos veinte años, donde no ha habido mantenimiento, reposición de activos, de plantas, de tuberías. En estos momentos tenemos unos acueductos más viejos, que producto de lo que he mencionado, requiere mucha más inversión, mucho más técnica en su manejo.

– ¿Eso que estaba pensado o proyectado estaba para que cantidad de población?

Para el año 1998 se cubría al 87% de la población con servicio continuo de agua potable. Eso implicaba que el 94% de las personas tuviera agua a través de tubería. Era un porcentaje muy bueno, estábamos entre los primeros en América Latina. En cuanto a recolección de aguas servidas estábamos en alrededor del 84% y en cuanto a tratamiento de aguas servidas estábamos alrededor de un 48%. Actualmente el 82% de la población no tiene servicio continuo y el 18% que le llega manifiesta que no es de buena calidad. Eso indica que el deterioro en los sistemas ha sido tan acelerado que, prácticamente, el servicio que se le presta a la población no cumple con las normas mínimas exigidas.

– ¿Cómo es el proceso que permite que las personas puedan disfrutar del servicio en su casa?

Comienza por los sistemas de captación, es decir los embalses, luego existen una serie de infraestructura que se tiene que operar adecuadamente para que llegue el agua a tu casa. Por eso cuando el gobierno habla de la escasez, producto del fenómeno del Niño, se desmonta fácilmente, ya que ese fenómeno se viene previniendo desde hace muchos años y si se hubieran realizado las obras de captación prevista, sus efectos se verían ciertamente muy atenuados. El asunto de enviar agua de buena calidad hasta las viviendas, hasta las industrias, hasta los centros hospitalarios es un proceso bien difícil que requiere destrezas y recursos. Todas las empresas que manejan los acueductos requieren de autonomía, de capacidad operativa, de equipos, de logística ya que el agua se encuentra almacenada en los embalses, generalmente a más de 100 Km de los centros poblados.

Por poner un ejemplo, el agua que se consume en Caracas se encuentra a más de 180 Km en el embalse de Camatagua, que no solamente está lejos, sino que se encuentra en una cota más baja por lo que requieres poder bombearla contra la gravedad, hacer todo un esfuerzo técnico a través de 54 estaciones de bombeo gigantescas para que el agua llegue a la ciudad. Una vez que llega tienes 80 estaciones de bombeo requeridas para distribuir esa agua, en algunas zonas como El Junquito requieres muchas de esas estaciones de bombeo: llega a Caracas, luego a Vista Alegre, luego al Km. 4,5, después el Km 11, hasta que llegue a El Junquito, entonces esos son unos entramados técnicos que deben ser manejados por personal con experticia en el área.

– Hay quienes sostienen que las razones de la crisis actual tienen que ver justamente con fallas atribuibles a esa mala gestión y mantenimiento en los últimos años.

Además, puedo decir que con las características del problema en estos momentos, solamente con la aplicación de técnicas de ingeniería adecuada podría revertirse esa situación en un porcentaje importante. Solamente con que exista personal adecuado que opere los acueductos en el ámbito nacional se lograría un cambio, no suficiente por el deterioro de las instalaciones y los equipos (bombas, tuberías, plantas de tratamiento), sumando a eso la falta de medición, situación por demás que va en contra de los principios establecidos por ejemplo de la Agenda 21, que permita la entrega eficiente del recurso a la gente y que esta misma gente entienda que está siendo medido su consumo para el buen uso del agua. Un error fue que los acueductos fueran administrados por militares que no tenían ninguna experiencia en el manejo, tanta inexperiencia tuvieron que al final fueron removidos por el impacto demoledor de sus gestiones.

VÍA LA PATILLA.

 

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