El éxodo en Venezuela ha crecido aceleradamente durante los últimos años, cada día decenas de ciudadanos salen del territorio nacional en búsqueda de mejores oportunidades fuera de la frontera. Sin embargo, no todo es tan fácil para quienes deciden hacer vida en el exterior y el calvario inicia incluso a la hora de apostillar y legalizar los documentos necesarios para la migración.

El Servicio Autónomo de Registros y Notarias (Saren), recibe diariamente cientos de solicitudes para la apostilla y legalización de documentos, lo que ocasionó el colapso de la oficina principal situada en la avenida Urdaneta del municipio Libertador de la ciudad de Caracas  y obligó al Gobierno nacional a habilitar una nueva sede en el municipio Sucre, del estado Miranda el pasado 22 de enero.

Jaime Vázquez, confesó al equipo de Caraota Digital que en la nueva sede el proceso había sido un poco más rápido, pero admitió que antes de ello  pasó dos meses intentando legalizar sus papeles en el registro de Miranda, para irse a Uruguay.

“Tuve hasta que cambiar mi dirección fiscal de Rif para poder hacer el proceso por acá”, manifestó a la vez que aseguró que las cosas en dicho registro no funcionan tan bien como en el de la ciudad capital.

“Por Miranda el proceso tarda muchísimo normalmente la gente duerme allí, te dan unos números que son asignados a dedo e incluso tienes que pagarles a un gestor, a mi me cobraban 2 millones de bolívares por los documentos”.

Al ser cuestionado sobre las razones que lo llevarían a planificar este viaje contestó que a pesar de no tener una fecha establecida de partida se iba en busca de mejores condiciones de vida para él y su familia.

“Me voy como la mayoría de los venezolanos porque necesito calidad de vida soy profesional tengo 11 años como contador público tengo 4 trabajos y no me da para vivir” admitió.

En el caso de Anderson Graterol, la situación no es muy distinta, ya que al momento de ser entrevistado indicó llevar dos semanas tratando de sacar los papeles de sus hijas.

“Llegué a las 6 de la mañana y salí a las 11 de la mañana haciendo todo el papeleo”. El consultado dijo además que debido a que los residentes de las parroquias San Juan, San José y Santa Rosalía fueron remitidos a esta nueva sede, tuvo que tramitar sus documentos en el edificio Monte Ararat, ubicado en la avenida Francisco de Miranda con calle Lebrún, en Petare.

Al ser consultado por su destino, el hombre dijo que los planes son irse con su familia a Chile, motivado por la crisis política social y económica por la que atraviesa Venezuela.

“No es mentira para nadie que el sueldo mínimo no nos alcanza para comer, aquí uno tiene que estar rasguñando de un lado al otro para poder subsistir y el futuro de mis hijos no lo quiero aquí con esta situación”, finalizó.

Vía Caraotadigital.com

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