La Reserva Federal de EEUU (Fed) acaba de anunciar un plan para que todos los clientes del Silicon Valley Bank (SVB) recuperen sus depósitos, en una decisión sin precedentes desde la crisis financiera de las subprime en 2008, si bien ha advertido también de que el contribuyente americano no acabará pagando la factura. Además, creará un instrumento de emergencia respaldado por una garantía de 25.000 millones de dólares al que podrán acudir también otros bancos con problemas.

La Fed, en un comunicado conjunto con el Departamento del Tesoro y la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), la agencia gubernamental encargada de la intervención del SVB, ha asegurado que «los depositantes tendrán acceso a todo su dinero desde el lunes, 13 de marzo. Ninguna de las pérdidas asociadas a la intervención del SVB será soportada por el contribuyente».

Los reguladores estadounidenses llevaban trabajando contrarreloj durante el fin de semana en un plan urgente para decidir cómo evitar un posible contagio en el sistema financiero y en el sector tecnológico tras la bancarrota del Silicon Valley Bank el pasado viernes. Apenas 48 horas después, y tras el mandato de Janet Yellen, secretaria del Tesoro del Gobierno estadounidense, la Fed ha confirmado que todos los clientes del SVB, incluidos aquellos cuyos fondos superaban los 250.000 dólares, están cubiertos y asegurados.

La decisión del banco central estadounidense se extiende también a otra entidad que había entrado en problemas, el Signature Bank, en Nueva York, que tuvo que ser intervenido durante el domingo arrastrado por el desplome del SVB. Para evitar un efecto contagio a partir del lunes día 13, la Fed y el Departamento del Tesoro han aprobado un plan de rescate que, entre otras medidas, supone la creación de una nueva entidad controlada por el Gobierno para gestionar la devolución de fondos.

Las turbulencias en el sector financiero habían llegado también a Europa en los últimos días y no se descartaba que alguna entidad a este lado del charco pudiera entrar en problemas de liquidez. Si EEUU tiene éxito con el plan anunciado por la Fed, la banca europea se beneficiará también de rebote de este rescate millonario.

El comunicado del banco central, firmado por la propia secretaria del Tesoro, Janet Yellen, además de por Jerome H. Powell, presidente del consejo de la Fed, y por Martin J. Gruenberg, presidente de la FDIC, asegura que el banco central está preparado para hacer frente a cualquier otra presión de liquidez que se presente. El plan cubre a todos los clientes del SVB, pero no a los accionistas ni a los bonistas: no quedarán protegidos «algunos tenedores de bonos no asegurados», explica. En otras palabras, salvan a los clientes, a todo el sector tecnológico y al sector financiero (en caso de que hubiera contagio), y se deja caer a los bonistas y a los gestores y accionistas del SVB.

La forma en que se realizará el rescate pasa por la creación del llamado Bank Term Funding Program (BTFP), una entidad de nueva creación que canalizará préstamos a un año a otros bancos, a entidades de ahorro y a otras instituciones depositarias. La idea es evitar que otras entidades caigan por las mismas razones que lo han hecho SVB y Signatura Bank.

Este instrumento estará respaldado por 25.000 millones de dólares de un fondo de garantía ya existente en la Fed, si bien el banco central estadounidense ha avanzado que no anticipa que vaya a ser «necesario» acceder a ese dinero. «Este consejo está monitorizando de forma muy cercana la situación en el sistema financiero y está preparado para usar una amplia batería de medidas para proteger los hogares y las empresas, y tomará medidas adicionales según sea necesario», señalan en el comunicado.

El comunicado del banco central, firmado por la propia secretaria del Tesoro, Janet Yellen, además de por Jerome H. Powell, presidente del consejo de la Fed, y por Martin J. Gruenberg, presidente de la FDIC, asegura que el banco central está preparado para hacer frente a cualquier otra presión de liquidez que se presente. El plan cubre a todos los clientes del SVB, pero no a los accionistas ni a los bonistas: no quedarán protegidos «algunos tenedores de bonos no asegurados», explica. En otras palabras, salvan a los clientes, a todo el sector tecnológico y al sector financiero (en caso de que hubiera contagio), y se deja caer a los bonistas y a los gestores y accionistas del SVB.

La forma en que se realizará el rescate pasa por la creación del llamado Bank Term Funding Program (BTFP), una entidad de nueva creación que canalizará préstamos a un año a otros bancos, a entidades de ahorro y a otras instituciones depositarias. La idea es evitar que otras entidades caigan por las mismas razones que lo han hecho SVB y Signatura Bank.

Este instrumento estará respaldado por 25.000 millones de dólares de un fondo de garantía ya existente en la Fed, si bien el banco central estadounidense ha avanzado que no anticipa que vaya a ser «necesario» acceder a ese dinero. «Este consejo está monitorizando de forma muy cercana la situación en el sistema financiero y está preparado para usar una amplia batería de medidas para proteger los hogares y las empresas, y tomará medidas adicionales según sea necesario», señalan en el comunicado.

Fuente: El Confidencial

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