La inestabilidad política y económica en Venezuela se traduce en una crisis humana profunda, donde la población lucha día a día por sobrevivir en un contexto de pobreza extrema, servicios colapsados y desesperanza.
Sin embargo, la resiliencia de los venezolanos y eventos recientes que desafían al régimen abren una ventana de oportunidad para el cambio. La clave está en una planificación estratégica que ponga a la gente en el centro, reconstruya la confianza y siente las bases para un futuro más estable y equitativo.
Venezuela atraviesa un momento crítico, donde la inestabilidad política y económica define la vida diaria de sus ciudadanos. Este análisis se centra en el impacto humano de la crisis, priorizando la dimensión social y el sentir de la población, sin perder de vista los factores económicos y políticos que la sustentan.
La información integrada, basada en fuentes recientes, refleja un país al borde del colapso institucional, con una población agotada pero todavía resiliente, enfrentando un futuro incierto.
El chavismo, percibido como un gobierno de facto sin legitimidad ni legalidad, se aferra al poder en medio de divisiones internas y una creciente pérdida de apoyo popular y militar.
Eventos como el «arrebatón» de la presidencia tras el 28 de julio de 2024 y la reciente extracción de cinco opositores y la madre de María Corina Machado desde la Embajada de Argentina en mayo de 2025 han intensificado la polarización.
Esta operación, descrita como una maniobra «quirúrgica» por la oposición, expuso vulnerabilidades en el aparato de seguridad chavista, mientras el régimen intenta presentarla como una negociación