Por Pedro Mosqueda

Me voy de análisis en volandera. Lo de Wladimir no debe ser despachado olímpicamente. Es un periodista y luchador político de larga trayectoria, combatido y combativo; unas veces lo han puesto a comer tierra y otras él salió de abajo. No tengo gran amistad con él, pero siempre me ha caído bien.

Compartimos en la cámara de Diputados, luego Parlatino y hasta un viaje largo hicimos con un grupo, que incluyó la Panamá de Noriega, pasando por Moscú y aterrizando en la patria del camarada Kim Il Sum; eso  fue suficiente para formarme una opinión del tipo. Me cae bien y voy a meterme de entrepito en el tema de moda desde la 1pm de hoy.

Wladimir tenía tiempo cazando un güiro, coronó su carrera parlamentaria como Constituyente y de allí hizo una pasantía diplomática en la primera etapa de Chávez, para luego marcar distancia con su gobierno y pare de contar.

La pegó al final con Raúl Gorrín y eso no es pecado. Gorrín ganó al captar a alguien que es algo más que un periodista ancla. Y no entraré en detalles.

Cada vez que ocurre lo de hoy ,eso nos recuerda que una cosa es ser vedette y otra el dueño del medio que te hace importante y famoso. Cuentos sobran.

Gorrín compró Globovisión,pero no es el dueño y ese es otro tema o mejor dicho: todo el mundo sabe quién es el dueño o la dueña.

No es la primera vez que a un columnista, pluma famosa o una luminaria de radio o televisión le quitan el micrófono y le bajan el copete; recordándonos así quién es el que corta el bacalao.

Me voy de anécdota, tenía una columna en el diario El Siglo y me la daba de arrecho, andaba “alzao” y un día el dueño me recordó:”…arrecho soy yo que te deja publicar tus vainas y que te metas con todo el mundo en mi periódico…”
Sin comentarios.

A lo que voy: Wladimir sé transformó en la estrella de Belén, algo más que un ancla. Tres espacios al día en Globo, más Controversia u Contraste con Kiko y Manuel Felipe Sierra. Editorializaba, tenía cuñas propias etc. Es verdad que bien ganado su espacio, le servía al jefe, pero queda claro que anda o andaba en un plan propio y no solo económico. En unión Radio tiene un buen espacio y además ahora creo uno nuevo: Wladimir a la Carta, que a mí modo de ver es junto al programa de ayer lunes, el gran detonante.

Ayer cuando le escuché el editorial marcando distancia con el gobierno y luego en Wladimir a la Carta entrevistar a Elías Jaua, en una entrevista concertada para decir verdades, más o menos como estás: hay que desarmar a la población ,no es justo que el gobierno haya creado bandas armadas etc y en la noche en el programa con Kiko y Manuel Felipe, dijo que ya basta de provocaciones de los extremos. Dijo, no es justo que Iris Varela, amenace a los opositores que compren gasolina o que Carreño rete a los EE.UU diciéndoles: “cómo quieren la gasolina, con plomo o sin plomo”.Ya basta dijo Wladimir. A lo que un Manuel Felipe un poco genuflexo le respondió: “Ese no es el gobierno”. Wladimir casi que le dijo: “si esos tipos no son el gobierno, de qué coño estamos hablando”.

Vistas así las cosas, creó que Wladimir sé ladillo y el  alto gobierno también. Wladimir sé les fue de las manos.

Ese es mi cuento,hay muchos por allí,he leído que ya Globovisión, sin la plataforma de DirecTV,es la nada.

Para mi, hay dos cosas que son verdad: Wladimir no es tan malo como decían algunos y la razón por la que lo botan no es sólo la que él dice, son muchas. Las que dicen cada cual en las redes o todas juntas.

   Pedro Mosqueda

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