La directora de la organización de la Iglesia Católica en Venezuela, Janeth Márquez, señala que hay 300.000 niños en Venezuela en riesgo de desnutrición

 

El problema que está enfrentando nuestro país con relación a la desnutrición infantil ha encendido las alarmas en muchas organizaciones. Informa la prensa que en últimos estudios en 36 días han fallecido 11 niños y la causa ha sido la desnutrición.

Cáritas de Venezuela es la organización de la Iglesia Católica creada por El Vaticano para trabajar la labor social que hace la Iglesia de forma confederada. Su presidente es el Cardenal  Monseñor Baltazar Porras y  su Vicepresidente Monseñor José Luis Azuaje.

Conversamos con la socióloga Janeth Márquez en relación a estudios hechos por la organización Cáritas de Venezuela referidos a la actual situación de la desnutrición infantil en el país.

-¿A qué se refiere el estudio hecho por Cáritas sobre este tema tan delicado, sobre todo por estar implicados en el mismo los niños venezolanos?

-Realmente ha sido un monitoreo con un objetivo específico que es el de detectar dónde están los niños con déficit nutricional para que la cooperación que tiene la Iglesia pueda ser focalizada y, además, eficaz, porque no tenemos tantos recursos. En un momento hicimos un monitoreo en cuatro poblaciones: Caracas, Zulia, Miranda y Vargas, comenzamos en septiembre del 2016 en niños de 0 a 5 años y en las zonas vulnerables, no es un estudio nacional, es focalizado y directo en zonas populares.

-¿Cuántos niños han sido monitoreados por Cáritas en sus estudios?

-En esta población de niños de 0 a 5 años más o menos tendremos al 2017 unos 5 millones de niños y en nuestro estudio desde septiembre hemos sacado varios  boletines que nos han permitido medir cuál es ese déficit nutricional que tienen los niños, pero además nos permite medir la desnutrición aguda que ha usado la Organización Mundial de la Salud (OMS) para indicar cuál es el momento en el tema alimentario de los países, porque la desnutrición tiene que ver con la alimentación y con la diferencia de peso de los niños con respecto a la talla.

-¿Qué han arrojado esos boletines?

-El primer boletín  arrojó el dato aproximado de 8.3% de desnutrición y en ese momento mandamos al Estado un informe diciendo que según la OMS que si la desnutrición aguda estaba en 8,3% o más de 5% teníamos que hacer una alarma para incorporar medidas para hacer alguna política que permitiera que este porcentaje no siguiera subiendo.

«La misma Cáritas en esta población implementó lo que llamamos Viveros que es una atención integral a niños con déficit nutricional que son los que están desde riesgo, nutrición leve o aguda. Con esto intentamos atender a los niños desde que están en riesgo o en el precipicio para que no se caigan. En el segundo boletín este número fue sabiendo a 10%. Volvimos a decirle al Estado que los índices iban subiendo y que la OMS nos indicaba que cuando llegamos a 10 % ya no hablamos de una simple alerta sino que hay una crisis que tiene que ver con la crisis alimentaria y, además, implementamos un estudio con entrevistas a las familias que estábamos atendiendo para ver el tema de la diversidad alimentaria, qué come la gente, cuál es su situación y nos comenzó a arrojar que hay entre 9 y 12 alimentos que deben consumirse para tener una alimentación balanceada y en los estudios vimos que estos alimentos bajaron hasta 4 o 5 y eso implicaba que había un problema alimentario, que en las familias venezolanas el plato se comenzaba a convertir en un plato blanco, yuca con arroz, ocumo, sin el colorido de los vegetales porque el plato tiene que tener colores para que haya una alimentación balanceada».

-Usted me habla de una comunicación al Estado pero el gobierno niega que haya desnutrición, que hayan muerto niños por desnutrición. Entonces ¿De qué vale comunicarle una situación a un gobierno que no reconoce los datos dados por Cáritas  o por  otras instituciones que estudian el caso?

-Nosotros seguimos reuniéndonos, haciendo incidencias. El gobierno ha hecho un decreto de emergencia y ha reconocido que hay una crisis, vino un relator de Naciones Unidas y reconoció que en este país hay crisis, desabastecimiento. Donde Cáritas se distancia del análisis del gobierno y algunos expertos en la materia es en el tema de las causas, ya que ellos hablan del bloqueo económico, medidas económicas; pero nosotros lo que estamos poniendo sobre la mesa es que hay una crisis y las consecuencias. Si ellos reconocen que hay una crisis, desabastecimiento, bloqueo, se supone que eso va a producir niños desnutridos, gente que está perdiendo peso, familias que no tienen la posibilidad de comprar la cesta básica y esa consecuencia no se puede tapar.

-Cáritas está alertando al gobierno de que hay 300.000 niños en riesgo de morir por desnutrición.

-Nosotros lo que hemos dicho es que hay esa cifra de niños que podemos salvarlos. Cáritas ve el tema con esperanza y estamos diciendo que hay que trabajar, comprometerse, comprar bondades, estamos intentando animar y tener la ilusión de que podemos trabajar unidos sin el tema político.

«Si a estos niños que se pueden salvar los vemos sin el tinte político podemos cambiar su futuro para el 2018, porque hay unos niños que pueden tener hipotecado su futuro, porque unos niños que no se les saca de la curva de la desnutrición en los dos primeros años después aunque les des toda a comida, van a estar hipotecados, no van a tener capacidades, no van a poder estudiar y al final no es un problema para esa familia, esa madre, al final es un problema para el país».

-¿Un niño desnutrido está más expuesto a las enfermedades?

-Sobre todo si está en desnutrición aguda todo lo que le pase por al lado lo va a atajar, los niños desnutridos pueden colapsar el tema hospitalario porque, por ejemplo, cuando llegan las lluvias se reproducen los mosquitos, la malaria y si el sitio no tiene una salud integral le llega un virus de estos y es un holocausto.

-El gobierno ha implementado las cajas o bolsas CLAP, pero esas bolsas en su mayor porcentaje contienen alimentos que son carbohidratos, ¿Los carbohidratos por sí solos pueden mitigar la desnutrición de nuestros niños?

-Es una bolsa complementaria a una alimentación familiar, es una política social que tiene que focalizarse en las personas más necesitadas y deben tener la misma cantidad de alimentos siempre y la frecuencia necesaria. Con respecto a los CLAP le hicimos una recomendación al Estado de que debía contener leche y nutrientes necesarios y le hicimos la recomendación de que se incorporara un kit de higiene porque es muy importante para la salud. Nos dicen las madres que no tienen cómo bañarse, que el jabón para lavar es sumamente caro, que el agua no viene regularmente y todo esto complica la desnutrición porque por ahí llegan los parásitos y estos la complican. Una bolsa que contenga puros carbohidratos no responde a las necesidades de nutrición.

Vía: Tal Cual

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