Todo lo que evidencia más aún que él ya resolvió sus problemas económicos y personales y que el Tribunal no es ya lo suyo, importandole poco o más bien nada y está dispuesto a destruirlo si él no puede seguir manejando y haciendo uso del mismo para su beneficio económico y proyección personal. La última es que gracias a su flamante cargo consiguió una beca para el pago de sus estudios de posgrado, viáticos y transporte en Washington, donde cursan con todos esos beneficios su hijo y él. Ya el descaro y el nepotismo llegó a su máxima expresión y aunque da pena decirlo, la culpa es nuestra por haberlo permitido. Cómo es posible que ese señor en su tormentoso afán de mantenerse en posiciones de poder para seguir usufructuando las bondades y regalías de su cargo, sigue manteniendo ante la opinión pública que el es Presidente del Tribunal, sigue comprometiéndonos y dejándonos mal parados cuando en realidad tiene el rechazo de la mayoría de los miembros del Tribunal, lo cual lo deslegitima para seguir ejerciendo el cargo que hoy usurpa, la “directiva” que preside esta desmantelada porque la mitad (3) de la totalidad de sus miembros (6) renunciaron y dos (2) de ellos pertenecen a la nueva JD, por lo cual, considero que se debe fijar posición con relación a ese problema y preparar una estrategia para de una buena vez neutralizar a ese señor en su empeño de presentarse ante todos como lo que en realidad no es

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