En Washington confluyeron líderes de los partidos Voluntad Popular, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Acción Democrática. Entre los interlocutores por EEUU estaban el enviado especial para Venezuela, Elliot Abrams, y el encargado de Negocios, James B. Story

El gobierno de EEUU sostuvo reuniones de trabajo en Washington con voceros de la alianza partidista que da cuerpo al “gobierno Guaidó”.

En Washington confluyeron líderes de los partidos Voluntad Popular, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Acción Democrática. Entre los interlocutores estadounidenses se encontraron el representante especial para Venezuela Elliot Abrams y el encargado de Negocios de EEUU para Venezuela James B. Story. Interrogado por una corresponsal del canal Fox en una rueda de prensa el 20DIC19 sobre la presencia de los venezolanos en Washington, Abrams dijo que “no vamos a hablar sobre las conversaciones que tenemos con los venezolanos. Desafortunadamente, no viven en un país libre”. En esa ruda de prensa ofrecida en el Departamento de Estado, Abrams aseguró que Juan Guaidó contaría con los votos necesarios para ser reelecto el 05ENE20 por la Asamblea Nacional como su presidente y, en consecuencia, continuar ejerciendo como presidente encargado del poder Ejecutivo en Venezuela.

El asunto de quién ejerce la representación efectiva de Venezuela en las Naciones Unidas surgió nuevamente el 18DIC19 en el debate del organismo.

Ese día la Asamblea General consideró el informe de la Comisión de Credenciales de la Asamblea General 74 del año 2019 integrada por Barbados, Botsuana, China, Mauricio, Nepal, Rusia, San Marino, EEUU y Uruguay. La Comisión de Credenciales es la encargada, cada inicio de periodo de sesiones durante el mes de septiembre, de recibir las credenciales de los representantes de cada país miembro así como las posibles impugnaciones presentadas por terceros países. En caso de impugnaciones, la comisión debe presentarlas a la Asamblea General que sería el órgano que en última instancia decidiría sobre quienes representan legítimamente a un país. La Comisión aprobó sin votación su informe del año 2019 el 10DIC19 y el mismo fue aprobado sin votación en la sesión de la Asamblea General del 18DIC19. Dado que fue Nicolás Maduro quien presentó un listado de representantes ante la ONU y nunca fue impugnado por un tercer país, esa será la representación de Venezuela en ese organismo a menos que se produzca un cambio de gobierno antes del próximo mes de septiembre.

*****

En la sesión del 18DIC19, tras ya haber sido aprobado el informe de la Comisión, el representante de Perú tomó la palabra en nombre del Grupo de Lima y otros gobiernos de la región para manifestar que la adopción del informe “no debe interpretarse como un reconocimiento tácito del régimen de Nicolás Maduro” dado que los gobiernos en nombre de los cuales hablaba reconocen a Juan Guaidó como jefe del Ejecutivo venezolano. Por su parte, el representante de Finlandia, asumiendo la vocería de la Unión Europea, recordó que a los efectos europeos las elecciones en las cuales Maduro basa su gobierno “no fueron creíbles y carecieron de legitimidad democrática”. Diplomáticos de las dictaduras de Cuba, Irán, Siria y Nicaragua fueron los encargados de defender al régimen chavista en el debate. Las alas protectoras de Rusia y China y la mirada acomodaticia de una larga lista de dictaduras de todos los continentes sostienen en la ONU la presencia de Maduro.

*****

Apenas cuarenta y ocho horas después de la toma de posesión de Alberto Fernández como presidente de la Argentina, un emisario suyo viajó a Brasil para ratificar el altísimo interés del nuevo huésped de la Casa Rosada en tener activas relaciones con Jair Bolsonaro.

El exvicepresidente argentino Daniel Scioli llegó el 12DIC19 a Brasilia para una audiencia con el vicepresidente y general Hamilton Mourão quien había estado en Buenos Aires representando a Bolsonaro en la ascensión de Fernández. Pese a las prisas del besamanos en la Casa Rosada, Fernández habría pedido a Mourão que llevara a Bolsonaro no sólo los protocolares saludos y agradecimientos sino el mensaje sobre la relevancia que le daba a aproximarse y trabajar en coordinación. Fernández le pidió a Mourão que recibieran en las próximas horas una visita de Scioli quien además de contar con buen tránsito en Brasilia ya había sido señalado como el próximo Embajador argentino ante Brasil.

*****

La reunión con Scioli fue autorizada por Bolsonaro pero se le advirtió que no sería recibido por el Presidente. Tampoco lo atendería el canciller Ernesto Araújo quien andaba de gira africana. Dos puntos quedaron patentes: el nuevo gobierno argentino tiene prisa en limar las gruesas asperezas con Bolsonaro y, el clan Bolsonaro incluyendo al canciller, se muestra reticente ante los avances del kirchnerista. Mourão transmitió buenas señales a Scioli sobre un inicial cambio de actitud de Bolsonaro ante Fernández. La nueva cancillería argentina procedió a solicitar el placet para Scioli el cual fue aprobado por Itamaraty, en un plazo rápido de veinticuatro horas, el 18DIC19 interpretado como una señal de distensión. Del Bolsonaro que amenazaba con romper relaciones con Argentina y expulsarla de Mercosur en caso de un triunfo kirchnerista, los nuevos gestos diplomáticos indican que se abren canales de contacto.

Fuentes consultadas en Brasil para esta columna, aseguran que tanto en la toma de posesión en Buenos Aires como en reuniones con emisarios de Fernández llegados a Brasilia, el alto gobierno brasileño recibió un preciso mensaje del presidente argentino. Fernández necesita el apoyo de Bolsonaro no sólo como socio comercial ante una inminente crisis económica argentina, sino como un apalancamiento político que le sirva para compensar el radicalismo de la “turma louca” de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

*****

Todavía no está claro cómo operará el equilibrio en el interior de un gobierno argentino en el cual su vicepresidenta tiene públicos y escritos actos fallidos en los cuales se autodenomina como “presidenta”. Fernández estará procurando sus propios apoyos externos.

El deseo de Alberto Fernández para tener a Bolsonaro en su lista telefónica tiene tres grandes enemigos. El clan Bolsonaro, los muchachos de Cristina y algunos altos cargos del gobierno de EEUU.

El clan Bolsonaro actúa ideológicamente y que rechaza al kirchnerismo por ser una extensión castrochavista. “Pragmatismo significa siempre que la derecha se acomode a los intereses de la izquierda” había tuiteado el canciller Araújo tras conocerse el triunfo de Fernández. En noviembre, sin Fernández haber tomado posesión, ya la Comisión de Política Exterior y Defensa de Diputados de Brasil aprobó una moción de repudio al argentino. Esa comisión es presidida por el diputado Eduardo Bolsonaro, el hijo 03 del presidente Bolsonaro y uno de los principales actores internacionales del bolsonerismo. El príncipe brasileño y operador internacional bolsonerista Luiz Felipe de Orleans e Bragança fue el autor de la moción. Que el caso argentino lo esté manejando el vicepresidente Mourão, mal visto por el clan Bolsonaro, denota la distancia con la cual ese grupo prefiere mantenerse del nuevo gobierno de Argentina.

El kirchnerismo de Cristina desde días antes de la toma de posesión comenzó a crear situaciones diplomáticas que obviamente trataban dar al traste con los esfuerzos de Fernández para contar con un alto representante brasileño en su juramentación. Colocar en los primeros lugares de la fila protocolar del besamanos al ministro Jorge Rodríguez quien representaba a Nicolás Maduro e, incluir a un enviado de Lula da Silva, fueron “travesuras” kirchneristas propias de su diplomacia de confrontación.

Y el tercer grupo que estará poco interesado en un amigamiento entre Fernández y Bolsonaro es uno que no por distante es menos relevante. El encargado del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Mauricio Claver-Carone y el Enviado Especial del Departamento de Estado para Venezuela Elliott Abrams, ambos en el mismo tono, han exigido a Fernández una clara definición sobre su posición ante la dictadura de Nicolás Maduro. El asunto ideológico, la diplomacia dicotómica, con Maduro o con Guaidó, son criterios que harían poco sostenible una relación pragmática como la que propone Fernández quien no pretender desconocer a Maduro.

*****

Fuentes castrenses brasileñas consultadas por el Informe Otálvora registran preocupación militar por el potencial impacto que en Brasil pudiera tener una gran crisis económica argentina. Los sensores castrenses están disparados y el caso fue elevado a conocimiento de Jair Bolsonaro. El Ejército de Brasil debió crear en el 2018 una fuerza de tarea humanitaria para ejecutar la Operación Acogida. El propósito de esa acción sin precedentes en Brasil es recibir, atender, movilizar y relocalizar a varias centenas de miles de venezolanos que aún no paran de llegar. La crisis venezolana se les metió a los brasileños por el deshabitado y amazónico estado de Roraima. La crisis argentina podría llegar en forma de masiva migración por los estados sureños de Rio Grande del Sur, Santa Catarina y Paraná. Ahora, cuarteles adentro, ya se estaría dando los primeros esbozos a una hipotética Operación Acogida para argentinos y que esta vez no tome por sorpresa a los brasileños. Brasil está alerta del impacto negativo que pudiera tener en la pujante economía de la región gaucha la presencia desordenada de argentinos empobrecidos.

Las evaluaciones militares se mantuvieron en secreto por varias semanas. El 17DIC19 Jair Bolsonaro desde su cuenta en Twitter, mediante un hilo de dos tuits, develó la óptica con la cual el gobierno de Brasil mira la coyuntura económica de Argentina. La línea argumental de Bolsonaro es sencilla: la situación en Venezuela impactó a Brasil (aumento de violencia, población en la calle, empeora salud y educación), Fernández comenzó a tomar medidas económicas que llevarán a su país a ser otra Venezuela, ergo debe esperarse el impacto sobre los estados fronterizos brasileños del sur.

Alberto Fernández confía que en Brasilia y Washington desvinculen su imagen de la de Cristina. Algunos en el alto gobierno brasileño estarían dispuestos a tenderle, por ahora, una mano a Fernández.

 

Loading...