Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó este martes (24.08.2021) que la población del triángulo de Telembí, en el sur de Colombia, vive «una de sus peores crisis humanitarias en los últimos 20 años», debido al recrudecimiento de la violencia y de los combates entre los distintos grupos armados que se disputan ese territorio.

Se trata de la zona que conforman los municipios de Barbacoas, Magüi Payán, Roberto Payán y Tumaco, ubicados próximos a la frontera con Ecuador y donde la organización humanitaria estima que han sido desplazadas 21.106 personas en el primer semestre del año y otras 6.000 han tenido que confinarse.

MSF asegura que estas cifras suponen que casi un cuarto de la población vive desplazada de sus hogares y que cientos de familias de veredas (aldeas) aledañas se hayan tenido que instalar en las cabeceras municipales por culpa de la violencia. «Hoy vemos hacinamiento, así como condiciones precarias de vida: en muchos no hay acceso al agua, así como tampoco a comida ni medicamentos», aseguró Luis Ángel Argote, coordinador de MSF en el departamento de Nariño. En muchos casos, hay embarazadas o pacientes con enfermedades crónicas que no pueden ir al hospital a sus chequeos habituales o niñas y niños que se ven privados de las vacunas básicas.

La población de esta zona se ve expuesta a la inseguridad, las amenazas de los grupos armados que tiene presencia allí y el aumento de minas antipersonales que ponen en peligro su movilidad. La Defensoría del Pueblo lanzó en julio 2021 una alerta temprana de inminencia por el escenario de riesgo ante desplazamiento forzado y atentados contra la vida que había en el territorio, y que podían «suponer, en el muy corto plazo, el agravamiento de la situación humanitaria existente».

Este escenario de riesgo se deriva de los combates que se produjeron entre el 12 y 13 de julio entre el Ejército y facciones disidentes de la extinta guerrilla de las FARC que se produjeron cuando la fuerza pública intentó que las personas volvieran a sus veredas; y también por las amenazas que sufrieron en junio y julio líderes y autoridades por parte de grupos armados y varios asesinatos de personalidades relevantes de la zona.

En esta área tienen presencia varias disidencias de las FARC, sobre todo la Columna Móvil Franco Benavides o Frente 30, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o Clan del Golfo, la mayor banda criminal del país.

Estos choques y amenazas han creado una grave barrera de acceso de la población a servicios básicos, incluido el agua potable, y que las familias tengan que usar el agua del río para su uso cotidiano, lo que puede aumentar los casos ya presentes de diarreas, cólera o malaria y dengue. «Además, con la llegada de nuevas familias, los albergues se han quedado sin espacio, lo cual ha generado una situación preocupante de hacinamiento», añadió Argote, citado en un comunicado de la organización.

Alejandro Ramírez Saavedra
CEO
NOTIEXPRESSCOLOR . COM

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