La princesa Mako de Japón se casará el próximo 26 de octubre con el novio que conoció en la universidad, Kei Komuro. Sin embargo, la joven tuvo que dejarlo todo atrás y abandonar su estatus real para unirse en matrimonio con un plebeyo.

La ley japonesa indica que la mujeres de la familia imperial pierden su estatus real al casarse con un plebeyo. Dado que Komuro no pertenece a la realeza nipona, la princesa tuvo que elegir entre abandonar su puesto o casarse con su novio.

Sin embargo, y a pesar de las seguridad de perder su estatus, Mako se comprometió con Komuro en 2017 y los planes eran casarse en 2018. Sin embargo, según la prensa local, el matrimonio se pospuso por los problemas financieros de la madre del novio.

La familia real negó que estas fueras las causas de la postergación. Pero, de igual forma, consideró que estos problemas de dinero se debían solucionar antes de que el matrimonio se hiciera oficial.

¿QUÉ SIGNIFICÓ PARA MAKO PERDER EL ESTATUS REAL?

Formar parte de la realeza implica varios beneficios, de manera que Mako tendrá que abandonarlos para casarse con Makuro. Si finalmente el matrimonio se lleva a cabo, será la primera mujer en renunciar al estatus.

En consecuencia, Mako perderá el pago de hasta 150 millones de yenes (1,3 millones de dólares) que recibe normalmente por ser miembro de la familia. Asimismo, no será solicitada para los ritos habituales asociados con las bodas de la realeza.

Producto de lo inédito del matrimonio, la relación entre Mako y Komuro se ha cubierto de forma excesiva por los medios japonés. Esto provocó que la princesa de Japón tenga un trastorno de estrés postraumático.

A pesar de la cobertura y la polémica de la decisión, la pareja está decidida a casarse y mudarse a Estados Unidos, en donde Komuro trabaja como abogado. Algunos dicen que el novio no tiene las condiciones para casarse con la princesa, pero Mako parece estar segura a seguir adelante.

Alejandro Ramírez Saavedra
CEO
NOTIEXPRESSCOLOR.COM

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