Estados Unidos negó «el debido proceso» a más de 200 migrantes venezolanos y salvadoreños que deportó para ser encarcelados en El Salvador, afirmaron el miércoles expertos independientes de la ONU.
En muchos casos, la ley de 1798 invocada por la administración estadounidense «parece haber sido mal aplicada para negar sus derechos, rechazar una revisión independiente y el acceso a los tribunales, en contra del derecho internacional sobre los derechos humanos», dijeron los expertos.
«La falta del debido proceso ha llevado a decisiones arbitrarias de deportación», agregan en un comunicado.
El carácter «sumario» de las decisiones tomadas por la administración estadounidense «fue claramente insuficiente para determinar si las personas corrían el riesgo de sufrir graves violaciones de derechos humanos en El Salvador», dijeron cerca de 20 expertos, quienes tienen el mandato del Consejo de Derechos Humanos pero no hablan en nombre de la ONU.
Desde marzo, El Salvador ha acogido y encerrado en una megaprisión de alta seguridad a 288 migrantes expulsados de Estados Unidos, incluidos 252 venezolanos en su mayoría acusados de pertenecer a la banda criminal el Tren de Aragua, declarada organización terrorista por Washington.
Para deportar a estos migrantes a El Salvador, Donald Trump invocó en particular la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 (Alien Enemies Act), que hasta entonces solo se había utilizado en tiempos de guerra.